SUDESTADA

SUDESTADA

SUDESTADA  //  Afuera mis entrañas, adentro sigue en calma.

Sep 9 / 7:15pm

Los detalles, lo pequeño

Perder la salud es una de las cosas más dolorosas que pueden sucederle a un ser humano. El hecho de que físicamente estés mermado tiene un impacto directo en tu desempeño mental y emocional.

Yo perdí mi salud. No sé en qué momento, pero tengo claros indicios de cómo.

Reconocer mi adicción al trabajo ha sido uno de los golpes más duros de este año: Sí, soy workaholic; y no deja nada bueno. Ni de dinero, ni de satisfacción profesional, ni de nada. Al final del día no estás entero por más que intentes convencerte a ti mismo de que lo estás.

Perder la salud me ha hecho comprender otras cosas y re-valorar el choteado discurso de que la vida son los detalles.

Hoy, por ejemplo, me hace muy feliz pensar que mañana cocinaré para mis amigos. El ejercicio es enriquecedor en sí mismo, el hecho de sentirme con la energía para hacerlo es lo que en el fondo más me complace.

Valorar las renuncias.

Las cosas que me hacen feliz estos días son radicalmente diferentes a las de hace dos semanas; así de sorprendente es la existencia.

A lo mejor en unos días pueda subirme a un avión; a lo mejor mañana pueda caminar una hora con Ramona; a lo mejor hoy puedo dormir más de 3 horas. Todo eso me haría sencillamente feliz. Por eso insisto que uno regresa a lo básico, que uno se encuentra en los detalles-

Así es como uno acaba valorando y entendiendo.

No hay tragedia y no pasa nada. La salud estará de vuelta más pronto de lo que espero.

Sep 8 / 6:24pm

Novedades en el horizonte

Esta semana sucedieron dos cosas que me hicieron recuperar la esperanza:

1. El senado rechazó #ACTA.

2. La ley "5 de junio" va viento en popa para ser aprobada.

 

No estoy involucrada activamente en ninguno de los dos temas pero me llena de esperanza saber que hay gente luchando y alzando la voz para que las cosas empiecen a funcionar como deben hacerlo.

Me frustra enormemente no poder participar más en el movimiento de #ReformaPolíticaYA, pero no creo que tanta reunión en el Senado y acampada en la banqueta logren pagar mi renta. A veces, involucrarse cuesta e implica renuncia: a tu tiempo, a tu hueva, a tu egoísmo, a tus pedas, a tus ratos de descanso, al ocio, etc. Quisiera poder renunciar a mi chamba, pero no creo que eso ayude mucho, ja.

La maravilla de involucrarte activamente, de presentarte FÍSICAMENTE ante otros que están ahí por lo mismo que tú (o algo parecido), es que conoces a PERSONAS con inquietudes y con voluntad para hacer, para trabajar. Encuentras que   pueden compartir algunas ideas, pero que seguramente diferirán en otras. Recuerdo el "cacerolazo" en el Ángel después de lo sucedido en Monterrey, lo que vi ahí fueron personas hartas de lo que pasa, deseosas de HACER para estar mejor, pero la gran mayoría sin rumbo y sin propuesta. Muchas opiniones, muchas voces. Encuentros y desencuentros.

En muchos sentidos yo también me siento sin rumbo: ¿qué hacer? ¿cómo? ¿con quién? ¿pa' dónde? ¿a qué hora? Preguntas que irán encontrando sus respuestas.

No sabemos trabajar en el diálogo, no sabemos conciliar, no sabemos escuchar al otro. No sabemos no sentirnos agredidos ante la diferencia (que es tantas veces natural), no sabemos cómo hacer para dejar de anular o rechazar aquello que para otras personas es importante. No hemos entendido, de fondo, que la diversidad da para todos y en consecuencia se manifiesta de todas las maneras posibles.

Y corrijo: no sé trabajar en el dialogo, no sé conciliar, no sé escuchar a los demás. No siempre logro no sentirme agredida ante la diferencia (e indiferencia), y trato de esforzarme por no anular o rechazar lo que para otros es importante. A veces me sale, otras no. ¿Cómo saberlo si no hay feedback?

Desde hace varios meses vengo cocinando una reflexión: cada quien tiene que descubrir qué le apasiona y trabajar por ello, sin perder de vista que eso que hace debe brindar un beneficio personal pero también social. Ya estuvo bueno de pensarnos seres aislados donde loqueyohagonotieneimpactoennadayennadie. He pensado en qué pasaría si cada uno buscara esa motivación y se involucrara en un proyecto que le permita satisfacerla. No importa de qué se trate, hay tanto que resolver, hay tantas cosas que atender...

Yo sigo estudiando sobre movilidad y transporte público en el D.F. mientras que con otros locos, comenzaré a trabajar en un proyecto que nos permita conciliar la eterna y desgastada lucha sin sentido entre peatones, ciclistas y automovilistas. No, no es política pública, no es un campamento, no es ir a pelear y a exigir derechos a quienes nos gobiernan; es voltear a vernos unos a otros. Es recordarnos unos a otros cómo son las reglas del juego para que eso nos permita poder jugarlo bien y por mucho tiempo.

Vamos, pues.

Sep 8 / 5:55pm

Anger

Reflexiones sobre la ira vía Thich Nhat Hanh:

"Before we can make deep changes in our lives, we have to look into our diet, our way of consuming. We have to live in such a way that we stop consuming the things that poison us and intoxicate us. Then, we will have the strength to allow the best in us to arise, and we will no longer be victims of ange, of frustration".

"Whenever the energy of anger comes up, we often want to express it to punish the person whom we believe to be the source of our suffering. This is the habit energy in us. When we suffer, we always blame the other person for having made us suffer. We don't realize that anger is, first of all, our business. We are primarily responsible for our anger, but we believe very naively that if we can say something or do something to punich the other person, we will suffer less".

A veces todavía me pregunto por qué no me lo enseñaron así en casa. Cambiar el chip ha sido un trabajo agotador, pero fabuloso.

Aug 31 / 12:51pm

Hablé, hablé de todo

Regresé sorpresivamente, con pocas pero claras convicciones.

Vamos a divertirnos.

 

Gracias a José Antonio, Omar y Gerson :)